Ensayo Tema 4. Jodorowsky “a la mexicana”.

Equipo: Espectro.

Por: Diana Marina Pérez Peña.

El lenguaje cinematográfico se alimenta de otros lenguajes, entre ellos el lenguaje literario.

El lenguaje literario tiene variantes que dotan de funcionalidad a la lengua, y que en ocasiones se utiliza para otorgar características estéticas muy específicas a un discurso.

Dentro del cine, el guionista  hace uso de recursos lingüísticos que dotan de fuerza e intensidad a la retórica de la narrativa. Uno de los recursos que se utilizan es la función pragmática de la llamada ironía. Este recurso puede ser utilizado para la exposición de temas difícilmente abordables, cuyo planteamiento bien constituye una responsabilidad para el escritor de la historia.

La ironía, como dice Linda Hutcheon:

“[…] se presenta generalmente bajo la forma de expresiones elogiosas que implican, al contrario, un juicio negativo. En el plano semántico, una forma laudatoria manifiesta sirve para disimular una censura burlona, una reprobación latente.” [1]

Así pues, el cine como arte, siendo un medio de expresión y de exposición intercontextual, exhibe plenamente o insinúa situaciones de ámbito político, religioso o social mediante la ironía cuyo propósito es manifestar una crítica o una censura. Si bien es cierto que prácticamente ningún filme puede desprenderse de estos tres, hay quienes deciden exponer de manera más abierta alguno de ellos (si no es que todos).

Un ejemplo de lo aquí expuesto es Alejandro Jodorowsky, un cineasta, poeta, dramaturgo, actor y director teatral (entre otras cosas) de origen chileno. Alejandro Jodorowsky (en base a las vivencias que le dieron origen a este aclamado personaje), fué creador del método de la psicomagia y de películas de alto contenido crítico como por ejemplo  “La montaña sagrada” (1973).

Previo a este filme, cabe mencionar que Jodorowsky ya se había granjeado una reputación completamente negativa para con el gobierno mexicano con el estreno de su obra teatral “La ópera del orden” que tuvo lugar en 1962 en la cual se “arremetía contra las costumbres y sentimientos religiosos de los mexicanos degradados por el mercantilismo, la hipocresía y el encubrimiento vergonzosos” (ACEVEDO,CASTAÑEDA;2005). Con dicho antecedente, al querer Jodorowsky filmar en México “La montaña sagrada”, recibió una amenaza por parte de Mario Moya Palencia (secretario de Gobernación):

“Tenga cuidado. Nos han llegado montones de quejas. Usted no puede atacar nuestras instituciones, es decir, ni a la religión ni al ejército. Si quiere que no le suceda nada desagradable a usted y su familia, quite de su película toda imagen religiosa, todo uniforme, no se permita ni dejar ni siquiera uno de bombero” [2]

Tras este incidente, Jodorowsky se mudó a Estados Unidos junto con su familia, en donde terminó este filme sin modificaciones a la idea original, cuyo posicionamiento en cartelera duró nada más y nada menos que 16 meses.

Pero, ¿qué fué lo que colocó por tanto tiempo a “La montaña sagrada” dentro de las salas de exhibición?… Quizás sea lo agresivo con que critica la devoción y control de una iglesia que influye en la sociedad mexicana, o quizás sea la serie de elementos místicos de los cuales también se hace valer Jodorowsky, colocándolo sin lugar a dudas como surrealista. Incluso tal vez sean ambas cosas las que influyeron en el abrupto impacto del espectador, siendo este último llevado a realizar un juicio sobre lo observado, acerca de la interpretación que hace este director con respecto a un entorno que lo fascinó y que al mismo tiempo alimentó el desarrollo de la psicomagia (término que se relaciona con el inconsciente que es seducido por el mundo onírico secundado del racional, y no al revés).

Esto nos muestra que, al menos en México, el carácter religioso y político de un filme que utiliza la ironía para su crítica y censura, puede ser duramente criticado y reprimido. No obstante, también nos muestra lo ciertas que son las palabras del mismo Jodorowsky que aunque dirigidas al lenguaje teatral, bien pueden aplicarse al entorno cinematográfico:

“En arte o eres el mejor o eres el distinto. Yo traté siempre de ser el distinto. Quizás no sea el mejor, pero el distinto soy.” [3]

Esto sin duda describe el trabajo de Jodorowsky y abre un parte aguas a la posibilidad de la innovación conceptual y el atrevimiento descarado en el arte cinematográfico.

[1] HUTCHEON, Linda. Ironía, sátira, parodia. Una aproximación pragmática a la ironía. pp.176.

[2] ACEVEDO, Sergio y CASTAÑEDA, Ma. del Carmen. Alejandro Jodorowsky: el seudónimo como escudo y acto psicomágico. pp. 258.

[3] DEL Río, Marcela. Presencia de Alexandro Jodorowsky en el teatro mexicano de los sesentas, sus conceptos dramáticos y la evolución de su teatro. pp-70.

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One Response to Ensayo Tema 4. Jodorowsky “a la mexicana”.

  1. Alan says:

    valla este ensayo me sorpendido ya que ignoraba el gran trabajo de Alejandro Jodorowsky y creo que fue un parte aguas hacia el cine en Mèxico y Latinoamerica ya que en esas fechas el Gobierno era mas opresivo hacia los medios de comunicacion.
    y me queo con estas palabras: Yo traté siempre de ser el distinto. Quizás no sea el mejor, pero el distinto soy.

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